Si sigues los consejos de este artículo…
Vas a poder multiplicar tus ganancias con tus cartas de ventas o anuncios.
Gracias a esto, las personas se lanzarán de cabeza a comprar tus ofertas.
Mira…
La mayoría de los marketers o dueños de negocios, por lo general, crean u ofrecen bonos que nadie quiere.
Estos marketers o dueños de negocios creen que al mencionar la palabra “bonos” en una carta de ventas y listar una serie de regalos, harán a sus anuncios mucho más apetitosos a los ojos del prospecto o potencial cliente.
Pero eso es solo un sueño húmedo.
Y la realidad es todo lo contrario.
Si vas a ofrecer bonos que a los ojos de las personas parecen porquería, no harás más valiosa la oferta. De hecho, podrías provocar el efecto contrario y matar la venta.
El potencial cliente no es tonto.
Además, el prospecto identifica tu falta de emoción al ofrecer esos bonos. Porque eso es exactamente lo que sucede. Como tú ya sabes que esos bonos son una porquería, no tendrás cómo “venderlos”. Y tu copywriting, a la hora de intentar convencer a las personas que esos bonos son excelentes, va a fallar miserablemente.
Y el prospecto se da cuenta de esto último al leer tu anuncio o carta de ventas.
Para que los bonos realmente ayuden a vender tu oferta, deben ser tan buenos como la oferta. E incluso a veces mejores que esta.
Porque para eso están los bonos.
No están como una obligación o para rellenar la carta de ventas.
Están para vender.
Y para que vendan, deben convencer al prospecto. Y para que lo convenzan, deben ser buenos bonos que realmente el potencial cliente desee.
De hecho…
Hay casos en los que el potencial cliente compra la oferta solo por los bonos. A veces, la oferta no le interesa. Pero los bonos son tan buenos, que no tiene problemas en comprar.
Ahora…
Para ofrecer bonos, uno de los consejos que quiero darte es que esos bonos sean en realidad productos que ya los estás vendiendo en otro lugar. Y de hecho, si es posible, el prospecto debería saber que ya los estás vendiendo.
De esta forma, harás a esos bonos deseables. Y el lector no pensará que fueron creados rápidamente y sin esfuerzo solo para “cumplir” con los bonos.
Y si no puedes ofrecer como bonos productos que tienes a la venta, entonces una manera de crearlos es sacando, por ejemplo, un capítulo de tu libro o módulo de tu curso, y lo ofreces como bono. Pero debe valer la pena, obviamente.
Otro consejo es que el potencial cliente debería sentirse estúpido por no comprar.
Los bonos deben ser tan buenos y únicos, que debería sentirse culpable por no hacer la compra. Debería pensar que la oferta es demasiado buena para ser verdad.
También, los bonos deberían estar relacionados con lo que encontraste durante la investigación. No se trata de regalar cualquier cosa. Sino de ofrecer más beneficios que el prospecto está buscando.
Sin embargo, hay más.
Mientras más exclusivos sean los bonos, más los desearán. Si el lector sabe que solo puede conseguir esos bonos comprando tu producto, entonces más chances existen de que realice la compra.
Pero eso no es todo.
Otro consejo es que los bonos deberían complementar al producto principal. Si los bonos ayudan al prospecto a aplicar mejor el producto principal, más valiosos serán.
Por ejemplo…
En mi libro que vendía sobre la artritis, solía ofrecer otro libro sobre la diabetes, porque sabía que algunas personas con artritis que me compraban también sufrían de diabetes. Y eso creaba el combo perfecto para hacer más valiosa la oferta, y por lo tanto, aumentar las ventas.
Pero no ofrecía solamente eso.
También sabía que las personas sufrían de estrés. Y mi prospecto sabía que el estrés puede empeorar los síntomas de la artritis. Por lo tanto, junto con el bono de diabetes, solía ofrecer un reporte donde explicaba cómo podían liberarse del estrés y la ansiedad.
Pero todo eso lo sabía gracias a la investigación y porque estaba en contacto con mi audiencia. Y repito esto último para que veas la importancia que tiene conocer a tu público para crear buenas ofertas.
Sin embargo…
Todavía hay más.
Y es que siempre suelen ponerse el valor monetario de los bonos en la carta de ventas. Pero veo que muchos vendedores lo hacen mal.
Veo que cometen (como mínimo) dos errores importantes con los bonos:
- Eligen un precio excesivamente alto que ni ellos mismos se lo creen.
- Y los precios terminan en 9 o 7.
Vamos con el primer punto.
Y esto lo hacen especialmente los vendehumos.
Los vendehumos, como son malos copywriters, ofrecen siempre muchos bonos para convencer a las personas a comprar. Y por lo general eligen un precio altísimo para cada uno. Precios como $499, cuando en realidad no deben valer ni 5 dólares.
Por lo tanto…
Deberías elegir un precio acorde al bono, porque los clientes tampoco son estúpidos, especialmente hoy en día que cada vez están más entrenados para detectar falsedades. Lo ideal sería que ese bono se esté vendiendo en tu web, como ya mencioné.
Y con respecto al segundo punto, no elijas un número terminado en 9 o 7.
Todos los precios de tus bonos deben terminar en CERO.
Los precios terminados en cero parecen más caros, y tú obviamente lo que quieres es que aquello que van a obtener gratis se vea como algo caro y no barato.
Sin embargo…
No es absolutamente necesario ofrecer bonos.
Pero si no vas a ofrecerlos, entonces intenta que tu oferta sea muy buena.
Y eso es todo lo que deberías saber sobre cómo crear ofertas irresistibles con los bonos.
