Esto fue hace un tiempo.
Y es que una vez — en mi trabajo como espía del marketing — me suscribí al newsletter de una copywriter para ver sobre qué escribía.
Y me llevé una sorpresa.
Y también una gran contradicción.
Esta copywriter estaba criticando en uno de sus emails a Isra Bravo.
Sin embargo…
A pesar de que lo criticaba, lo imitaba de forma serial.
Esta copywriter:
* Escribe igual que él (“mira… esta es buena”).
* Se ríe igual que él (“ajajjjajajaj”).
* Deja grandes espacios como él.
* Y escribe sus posdatas como él (“PD: arriva”).
Al parecer…
Esta chica nunca se dio cuenta del gran error que está cometiendo.
Y lo digo por dos razones:
(1) porque copia (quizás de forma inconsciente) la forma de escribir de otro
(2) y además critica a alguien que tiene más influencia que ella, lo cual no recomiendo hacer (aunque quieras hacer polémica)
Sin embargo…
Existe otra forma de criticar a otros con más influencia que tú.
Y sin dar nombres.
De hecho…
Es algo que hago a veces y además puede ayudarte a conectar más con tu público, si es que esas personas a quienes criticas están defraudando a tu público.
¿Pero cómo lo haces?
Ahora te digo.
Pero primero quiero aclarar algo sobre el punto 1. Y es que si tú también estás escribiendo — quizás sin darte cuenta — como lo hace otra persona, debes parar ya mismo.
La gente no te verá a ti.
Solo verán a tu copywriter favorito (o a quien estés imitando).
En otras palabras…
Es como hacerle publicidad gratis.
Así que…
Deja de escribir como tu copywriter favorito y desarrolla tu propia forma de escribir.
Y que sea única.
Solo así podrás destacar.
Diferenciarte.
Y que te vean como alguien único.
Sin embargo…
Me falta el punto 2 que mencioné antes: ¿cómo criticas a otros que tienen más influencia que tú sin que te explote en la cara?
Pues…
Recomiendo que los critiques solo si están vendiendo un producto de baja calidad a tus potenciales clientes.
O defraudándolos.
Y al mismo tiempo debes ponerlos a todos en un grupo y darles un nombre. Como hago yo con los influencers del humo.
