Se llamaba Charles Williams.
Y este novelista amigo de Tolkien y C. S. Lewis dejó una lección sobre cómo deberíamos actuar para destacarnos del resto de nuestra competencia.
Y sí…
Este tip viene de un novelista.
Sin embargo…
No es un tip que haya dado él.
Ahora te darás cuenta a qué me refiero.
Según Lewis…
Charles Williams era un personaje bastante oscuro.
Y sin exagerar.
Resulta que Charles Williams era uno de los miembros de los Inklings: la sociedad de escritores de la cual formaban parte Tolkien y Lewis.
Y algo que Lewis contó…
Es que Charles Williams tenía una forma muy rara de pensar.
Una forma casi ocultista.
Ocultista es alguien que estudia prácticas relacionadas con la magia negra y la alquimia.
De hecho…
Alguien con esas características — según lo que leí — sería expulsado de cualquier sociedad o círculo en menos de cinco minutos.
Sin embargo…
A Williams no lo echaron.
Al contrario…
A los demás integrantes de los Inklings les parecía un personaje intrigante porque era diferente al resto. Y querían escucharlo hablar e incluso escuchar sus opiniones sobre escritura.
Lo respetaban.
Y solo porque era diferente.
Es más…
Ni siquiera tenía estudios como los demás integrantes de la sociedad. Pero aún así querían saber más sobre lo que podía aportar al grupo. A pesar de ser muy extraño.
Según Lewis…
Charles Williams podía aportar algo nuevo solo porque era muy diferente.
De hecho…
Lewis pensaba que cuando ciertas ideas te inquietan, debes prestarles más atención, porque quizás haya algo nuevo allí. Cuando te rodeas de personas que piensan solo como tú, produces ideas vagas.
Ideas sin poder.
Y no es bueno para vender.
Además…
Siguiendo en esa línea…
Una de las cosas que dice Dan Kennedy es que no te rodees de material o contenido que otros ya están consumiendo, porque lo único que logras con eso es estar en el promedio del mercado.
En otras palabras…
Si lees los mismos libros o cursos que tu competencia, estarás siempre a la misma altura que ella.
¿Quieres superarla?
Ve a buscar lo que no está estudiando.
Y por lo general…
Aquello que no está estudiando es contenido viejo. Porque hoy en día casi todos piensan que el contenido viejo no sirve.
Sin embargo…
Cuando se trata de ventas y persuasión, es difícil que el contenido viejo deje de servir, ya que la psicología del ser humano no ha evolucionado o cambiado en los últimos cientos de años (solo la capacidad de atención se ha reducido).
