Si sigues este consejo…
Hoy mismo — sin exagerar — vas a poder escribir una historia que aumentará las probabilidades de que las personas saquen sus tarjetas de crédito para comprar lo que vendes.
Es más…
Incluso para venderte a ti mismo.
Y este consejo…
Me ha servido bastante para escribir una novela (no terminada todavía) en vez de sentirme encerrado en una caja siguiendo alguna de las tantas estructuras que existen.
Es más…
Estructuras que a veces limitan un poco la imaginación.
Pero antes…
Tengo el presentimiento de que este consejo sirve para un tipo de escritor. Y es que hay dos tipos de escritores.
Y son estos…
* El jardinero
* Y el arquitecto
El arquitecto es un tipo de escritor que lo planea casi todo. Antes de escribir su novela, el arquitecto quizás planea cuántos capítulos habrá en el libro o cómo va a ser el recorrido de todos los personajes desde el principio hasta el final.
Pero tiene un problema.
Y es que a veces puede limitar un poco la imaginación.
Aunque no siempre.
Por ejemplo…
J. K. Rowling escribió unos cuantos libros de Harry Potter y es supuestamente una escritora arquitecta.
En cambio…
Los jardineros son diferentes.
Los jardineros no tienen casi nada planeado (con los cuales me identifico). En realidad, solo tienen una vaga idea de lo que debería ocurrir en la historia. Pero muchas veces esa idea queda en sus cabezas.
Y así…
A partir de una idea…
Empiezan a escribir.
Y ven hacia dónde los dirige esa historia.
Es más…
A veces la misma historia — mientras escriben — va creando a los demás personajes.
Algunos jardineros son (o fueron)…
* Stephen King.
* George R.R. Martin (Juego de Tronos).
* C. S. Lewis (Narnia).
* Y creo que también Tolkien.
Por ejemplo…
Lewis, cuando era adolescente, tuvo la idea de un fauno corriendo con regalos. Y años más tarde — a partir de esa idea — empezó desde ese punto a escribir Narnia.
Es más…
Creo que ser jardinero tiene una ventaja:
Te permite escribir más rápido.
Es por eso que probablemente Stephen King escribe tantos libros.
Es más…
George R. R. Martin una vez le preguntó:
“¿Cómo mierda escribes tan rápido?”
Y creo que para escribir así de rápido — y para escribir una historia sin estar condicionado a una estructura — se reduce a un consejo que dio el guionista de Hollywood Aaron Sorkin:
“La historia es intención y obstáculo”.
Haz avanzar a tu protagonista.
Y ponle un obstáculo.
Y que lo haga retroceder.
Y así sucesivamente.
Y voila…
Tienes una historia. Aunque como dije, quizás funcione mejor para los jardineros y no tanto para los arquitectos.
Si te identificas con un arquitecto, puedes buscar estructuras allí afuera. Hay muchas.
Sin embargo…
Te aconsejo que no uses el típico Viaje del Héroe. Es muy largo para usarlo en marketing. Y puedes perder a las personas.
