Con este simple tip…
Vas a poder convertirte en un alquimista del deseo e incluso superar a tu competencia.
Y no es difícil hacerlo.
Y la razón principal es porque tu competencia debe estar concentrándose en lo siguiente:
* Beneficios…
* Características…
* Diferenciación…
* Más beneficios…
* Más características…
* Más diferenciación…
* Bajar los precios…
En eso se enfocan muchos copywriters, dueños de negocios y profesionales que ofrecen servicios (arquitectos, psicólogos, abogados, etc).
Pero la mala noticia es que…
Las personas compran por otros motivos.
Por ejemplo…
Si quieres vender un producto que resuelva problemas de artritis o artrosis a personas mayores (dos nichos en los cuales hice literalmente miles de dólares durante años), deberás meterte en sus cabezas e identificar a qué le temen realmente.
Sí, tienen miedo a los dolores.
Pero debes ir más allá.
No debes enfocarte tanto en los beneficios tangibles (como eliminar los dolores)… sino en aquello que mueve emocionalmente a las personas (beneficios emocionales).
De hecho…
Para superar a tu competencia…
Deberás decir lo que ella no está diciendo.
Mira…
Lo más probable es que tu competencia se esté enfocando en lo que escribí más arriba:
* Beneficios (tangibles).
* Características.
* Decir por qué son diferentes.
* Decir que son más baratos (por cierto… ¿hasta cuándo seguirás bajando los precios? Llegará un momento en que prácticamente no tendrás ganancias).
En fin…
Así es como muchos venden.
Sin embargo…
Eso no te llevará muy lejos.
Lo que debes hacer es averiguar las razones emocionales por las cuales las personas quieren una cierta transformación en sus vidas.
Y esto se aplica a casi todo.
A la venta de casas.
De coches.
De joyas.
De tus servicios de consultoría.
Etc, etc, etc.
En el ejemplo que di más arriba sobre la artritis, una de las razones por las cuales gané mucho dinero vendiendo un simple PDF de 47 dólares con un tratamiento contra la artritis, es porque pude averiguar los deseos más profundos de mi público.
Parafraseando a Eugene Schwartz:
“La mejor persuasión no es la que inicia una conversación en la mente del lector, sino la que se mete en la conversación que ya está ocurriendo en su cabeza”.
En otras palabras…
* Saber qué están pensando.
* A qué le tienen miedo.
* Qué desean evitar más que nada en la vida.
Por ejemplo…
Las personas mayores que sufren artritis o artrosis lo que en realidad quieren es independencia y evitar a toda costa que sus hijos los metan en un hogar para ancianos por “discapacitados”.
Así que…
Cuando sepas muy bien todo lo anterior, sigue el consejo del legendario copywriter Clayton Makepeace:
Dimensionaliza lo que quieren.
Y no podrás perder a la hora de sentarte a escribir copy para convencer a las personas de entregarte muy felizmente su dinero.
