Mi Historia Completa

Había abandonado la universidad a principios del año 2012.

Estaba cursando el último año de la carrera de Geofísica. Pero a los 24… renuncié.

Todo el mundo decía que estaba loco. Mi familia. Mis amigos…

Pero tenía otro tipo de planes para mi vida. Quería algo más…

Desde hacía un tiempo seguía a algunos marketers por internet que eran 100% libres y vivían con una gran calidad de vida.

Es decir…

Sin un jefe.

Sin empleados.

Sin una tienda física.

Sin productos físicos que despachar.

Y dándose algunos lujos de vez en cuando, ya que las ganancias de este tipo de negocios lo permitían.

Estos marketers eran vendedores de productos de información. Y yo quería exactamente lo mismo.

Pero no quería convertirme en un vendedor de infoproductos solo por la libertad que ofrecía este tipo de negocios.

Me apasionaba la tecnología y crear cosas interesantes en la web, ya que siempre fui medio geek… y quizás un nerd 🤓

Ese sueño de vivir de un negocio online me había llevado a abandonar la universidad y convertirme en un freelancer a tiempo completo para tener los recursos necesarios para empezar mi primer negocio.

Pero nada salió como yo esperaba…

Febrero, 2013
Argentina

Eran las 4.15 de la tarde.

Sentado frente a la computadora, giré mi cabeza para mirar a través de la ventana.

Veía cómo las gotas mojaban el cristal golpeándolo con fuerza debido a la tormenta. Una tormenta cuyas nubes cubrían el sol por completo… haciendo parecer la tarde de verano una noche fría de invierno.

Me levanté para mirar a través del cristal de la ventana. Y pude ver mi fatigado rostro en su reflejo. Y me pregunté cuándo mi vida iba a cambiar.

Miré el escritorio de mi computadora lleno de papeles. Alcancé a ver en uno de ellos:

Objetivo para dentro de un año: ganar 1.000 dólares mensuales en internet.

Objetivo para dentro de dos años: ganar 10.000 dólares mensuales.

Sonreí… pensando en lo ingenuo que fui hace 12 meses atrás cuando lo escribí, apenas unos días después de haber abandonado la universidad.

Comencé a sentir el mismo dolor de siempre.

Sentía dolor en todos los músculos de mi cuerpo, como si los hubiese trabajado en el gimnasio. Aunque no había hecho ejercicios.

Y el dolor de cabeza había vuelto.

Muy dentro mío… estaba deseando que mi trabajo sea uno normal para tener un jefe que me despidiera de una buena vez y terminar así con la pesadilla que tenía que enfrentar cada día.

Y allí… me pregunté: ¿Cómo puede ser que haya llegado hasta esta situación? ¿Y cómo hago para salir?

Ya habían pasado 12 meses desde que me había aventurado en ese loco viaje de vivir de un negocio online.

Estaba intentando ganar dinero con mis negocios al mismo tiempo que hacía mis trabajos como freelancer. Gracias a esos trabajos podía tener el dinero suficiente para invertir en mis negocios.

Había iniciado varios. Pero todos habían FRACASADO sin excepción alguna.

Hasta que decidí iniciar mi último negocio en diciembre del 2012.

Era un simple blog de bajar de peso donde promocionaba como afiliado el libro de otra persona.

Me había vuelto muy bueno en el SEO trabajando como freelancer.

Así que usé mis conocimientos para posicionar mi blog de bajar de peso en los primeros resultados de Google.

En febrero del 2013 comencé a ver buenos resultados en el tráfico.

En aquel entonces hacer SEO era relativamente fácil y rápido si sabías lo que hacías.

Mi blog rápidamente comenzó a inundarse de visitas.

¡Tráfico gratis!

Hasta ese momento solo había probado la publicidad porque quería resultados rápidos.

Muy mala elección. Simplemente porque no era ningún experto en tráfico pago. Y eso hizo que perdiera muchísimo dinero en el proceso.

Google Analytics me indicaba que mi blog estaba teniendo más de 1.000 visitas al día.

Comencé a emocionarme porque finalmente iba a lograr tener un negocio rentable por internet.

Además… era tráfico 100% gratis. ¡El sueño de todo marketer!

Pensé que éste iba a ser mi primer negocio que me iba a permitir llegar a mi primera meta que había escrito un año antes: ganar 1.000 dólares mensuales.

Pero la verdad es que… absolutamente NADIE compraba el libro que promocionaba.

Estaba muy confundido.

Creí que con mucho tráfico al fin iba a empezar a ganar dinero.

Pero evidentemente no era así.

Después de eso, había momentos en que quería tirar la toalla y renunciar.

Había estado 12 largos meses intentanto crear un negocio rentable en internet.

Hasta había creado un negocio que me generaba más de 1.000 visitas al día de forma totalmente gratis.

Y todo para nada.

Pero…

También era cierto que si renunciaba después de haberlo intentado por casi un año…

… después más adelante me iba a arrepentir toda la vida.

Así que durante varios días analicé mi blog.

Y ese mismo día en que estaba pensando en cómo salir de esa situación en la que me había metido… 

… parece que finalmente mis neuronas hicieron las conexiones correctas y pude verlo.

Me di cuenta de que no estaba haciendo un buen trabajo con mi página de review del libro que promocionaba. El review sólo contenía una descripción del producto.

Las visitas pasaban de mis artículos a mi página de review. Y de mi review a la carta de ventas del libro.

El libro no era el problema. La carta de ventas era muy persuasiva. Por lo tanto, el problema tenía que estar en mi página de review.

Así que decidí escribir una historia.

Busqué uno de los testimonios en video del producto que promocionaba, donde una mujer explicaba cómo había adelgazado gracias a ese producto.

Escuché con atención su historia. Y pronto escribí una basada en su transformación.

Eliminé mi página de review y la reemplacé por la historia.

Y esperé.

No entraba todos los días a Clickbank (la plataforma de afiliados que utilizaba). Así que inicié sesión al tercer o cuarto día de haber hecho los cambios. 

Esperaba con suerte una venta.

Pero me quedé mirando la pantalla de mi monitor cuando inicié sesión. Perplejo.

Ese momento fue un punto de inflexión para mí.

El cambio que había hecho demostraba que contar una historia puede cambiar radicalmente tu negocio. 

Estaba generando en promedio 2 ventas por día. 

Haciendo las proyecciones para las próximas semanas, en un mes iba a ganar casi lo que estaba ganando como freelancer.

Al mes siguiente abandoné mis trabajos como freelacer y me dediqué completamente a mi negocio de infoproductos.

Me eduqué más en contar historias y en marketing online. Y mis ganancias fueron en aumento con cada nuevo negocio que iniciaba.

Así comencé a vender infoproductos en diversos nichos y me convertí en un underground marketer (alguien que vende bajo el nombre de un pseudónimo y no vende cursos de cómo ganar dinero).

Después de un tiempo… pude mudarme a uno de los mejores lugares de mi ciudad.

Pude hacer viajes al exterior y recorrer Europa, algo que antes no podía permitirme (si vives en Latinoamérica, sobre todo en el sur, seguramente sabrás lo caro que puede resultar un viaje de este tipo).

E inicié otros negocios más ambiciosos con el potencial de convertirse en startups… los cuales no funcionaron muy bien.

Pero esa… es otra historia 😉