Existe una lección magistral.
Se ha utilizado en una película de terror y aventura. Pero también lo ha utilizado una empresa para ganar millones tan solo con un juego de mesa.
Sin embargo…
Debo advertir que es una táctica psicológica que quizás algunos no quieran usarla.
Ya te diré por qué.
Pero antes…
Voy a contar cómo se la utilizó en la película “La Momia” de 1999 con el actor Brendan Fraser que ya nadie lo conoce.
Hay una escena en La Momia:
Los egiptólogos que están participando de una excavación en Egipto descubren un libro misterioso.
Es un libro de hechizos.
Y se usaba hace miles de años.
Los antiguos egipcios usaban el libro para que los muertos puedan sobrevivir al juicio del dios Osiris y logren llegar al paraíso.
Sin embargo…
El libro hacía otras cosas también.
Podía provocar maldiciones.
Y se le advirtió a los presentes nunca abrir ese libro… y mucho menos leerlo.
Sin embargo…
Una egiptóloga no pudo contenerse.
Robó el libro.
Y lo abrió y leyó un pasaje.
Inmediatamente después se escucha el rugido de una momia que despierta y una plaga cae sobre todos ellos… comenzando así el terror que sufrirían todos los presentes más adelante.
Y aunque no lo creas…
Esto deja una lección de marketing.
Es la misma lección de marketing que dejó el juego de mesa “Dragones y mazmorras” (o “Calabozos y Dragones”)… publicado en 1974.
Lo siguiente…
Es una muestra poderosa del poder que tiene el desarrollar una marca adictiva.
Pero no es para cualquiera.
Solo para aquellos que tienen coraje.
Esto fue lo que pasó:
A fines de los 70, comenzó una especie de pánico con el juego de mesa. Y todo empezó con la desaparición de un chico llamado James.
El 15 de agosto de 1979…
James desapareció.
Sin dejar un solo rastro.
Y su familia contrató a un detective privado para encontrarlo.
Sin embargo…
Este detective vivía en Narnia.
Y dijo que como James era un jugador de ese juego de mesa, había confundido la realidad con el juego y se había perdido en unos túneles de vapor de la universidad donde estudiaba.
Obviamente no era cierto.
Pero el rumor ya se había propagado.
Y el público se espantó.
Pero la realidad era otra.
James intentó suicidarse.
Y como falló en el intento… se escondió por unos días en casas de amigos.
El juego no tuvo nada que ver.
Sin embargo…
El mito de que el juego de mesa era peligroso para los chicos ya se había propagado.
Los padres intentaron prohibirlo.
Pensaban que estaba relacionado con prácticas demoníacas.
De esta manera…
En 1981, un cura conocido quemó libros relacionados con el juego… afirmando que contenían demonios.
Pero el pánico fue más allá.
Y fue cuando se estrenó una película de Tom Hanks de 1982… donde él se volvía loco jugando a un juego similar y terminó en el techo de las torres gemelas creyendo que podía volar.
Esto empeoró todo.
Pero no para la empresa.
Porque todo el revuelo lo único que logró es que la marca se hiciera todavía más conocida provocando que los chicos desearan todavía más el producto.
El mismo fundador dijo que…
“¡Esto hizo cosas por las ventas que no podrías creer!”
Y así…
Las ventas se dispararon.
Y la facturación pasó de 2 millones a casi 27 millones de dólares.
Y esto es un claro ejemplo de que…
Lo que es considerado prohibido vende.
Aquello que está prohibido…
Atrae la atención de las personas.
Así como el Libro de los Muertos atrajo la atención de la egiptóloga… el juego de mesa “maldito” atrajo también a los más chicos.
