Aquí vas a aprender un concepto que no se enseña mucho en el marketing.
Este es un concepto que, si sabes cómo aplicarlo, vas a poder crear una comunidad de superfans que querrán comprarte siempre a ti en vez de a tu competencia.
Pero para que entiendas cómo aplicarlo…
Primero debo empezar por lo siguiente…
¿Qué tienen en común Star Wars, Marvel y El Señor de los Anillos? Que cada uno ha creado su propio mundo (o podemos también llamarlo universo) donde habitan sus personajes y se cuentan sus historias.
Ya sea en una galaxia muy muy lejana, en el Universo Cinematográfico de Marvel, o en la Tierra Media, las historias de los personajes se desarrollan exclusivamente en esos mundos creados por sus autores.
En literatura (fantasía y ciencia ficción), películas, y hasta en videojuegos, existe algo llamado…
WORLDBUILDING
El worldbuilding es básicamente la creación de un mundo (o universo), ya sea ficticio o no, donde la historia se desarrolla.
Como acabamos de ver, puede ser la galaxia donde se desarrollan las películas de Star Wars, donde hay Jedis, Siths, todo tipo de extraterrestres y la tan famosa Fuerza.
Puede ser la Tierra Media de Tolkien, donde hay hobbits, enanos, humanos, elfos, orcos, magos, etc… y donde se libra constantemente una guerra entre el bien y el mal.
O puede ser el universo de Harry Potter y los magos (perdón, no sé nada más de Harry Potter).
Cada vez son más las productoras de Hollywood que quieren crear mundos para poder seguir creando nuevos productos a partir de esos mundos.
Pero el worldbuilding no es algo destinado solo para la ficción. También es algo que los negocios pueden usar para vender sus propios productos.
Y es que la base para hacer worldbuilding en un negocio es concentrarse en el marketing sociológico y no en el marketing psicológico.
Lo voy a explicar con un ejemplo que, si eres fan de Star Wars, lo entenderás seguro… y si no eres fan, probablemente también.
Después del sacrilegio cometido por George Lucas de vender su compañía, y por lo tanto, los derechos sobre Star Wars y todo lo relacionado con este universo a Disney… el universo de Star Wars comenzó a perder cada vez más a sus fans (aunque no a los fans progres, esos deben estar fascinados y hasta excitados).
George Lucas había creado un storytelling sociológico, lo que significa que había creado un universo con reglas firmes que no pueden romperse y con ciertos personajes que deben comportarse siempre de una manera determinada, como es el caso de los jedis, que son héroes y personajes valientes en vez de personajes cobardes y con problemas morales.
Él había creado un universo, y luego los personajes debían moverse dentro de ese universo y adaptarse a este.
En un storytelling sociológico, la historia debe crearse alrededor del universo creado, y no alrededor de los personajes. Estos (los personajes) deben evolucionar según cómo funcione ese universo.
Pero Disney cambió todo para hacer storytelling psicológico.
En el storytelling psicológico, se ignora el universo creado. Y a los personajes se los adapta no según ese universo sino a las preferencias de la audiencia.
Así que…
Si una parte de la audiencia (aunque fuese muy chica) quiere ver heroínas que les sale prácticamente todo bien (Mary Sues) y jedis (hombres) cobardes e inmorales (porque esa audiencia piensa que los hombres no pueden ser héroes), entonces así actúa el storytelling psicológico y se crean esos personajes, o transforman los ya existentes… como sucedió con Luke Skywalker, quien pasó de ser un héroe valiente y recto a un inútil cobarde que daba vergüenza y hasta lástima de verlo… y que te daban ganas de saltar dentro de la pantalla para gritarle “ya reacciona idiota!”
Cuando el storytelling pasa de ser sociológico a psicológico, el worldbuilding se destruye y lo único que puede generar eso es caos y una audiencia confundida y hasta traicionada.
El worldbuilding es como los cimientos o base de un edificio, el cual si lo empiezas a tocar o a transformar, corres el riesgo de que se venga todo abajo.
Pues así debe ser tu negocio. Simplemente en storytelling sociológico y storytelling psicológico reemplaza la palabra “storytelling” por “marketing”.
Hacer marketing sociológico significa crear tu “universo” con sus respectivas reglas y no modificarlo después para satisfacer a un grupo de personas solo para que te compren (y que de todos modos no te van a comprar… y si lo hacen, será para darte problemas).
Las personas deberían adaptarse al universo de tu negocio y no tu negocio adaptarse a las personas… y si a un grupo de personas no les gusta, son libres de no “habitar” tu universo y retirarse.
Te voy a dar un ejemplo para que se entienda un poco mejor lo anterior.
La forma en que escribes tus emails, es decir, las características como tu estilo y tu personalidad, son también parte del worldbuilding de tu negocio.
Ahora imagina que hay un grupo de personas que no les gusta cómo escribo mis emails, imagina que me dicen que quieren ver párrafos de solo una línea porque así les resulta más fácil de leer (porque en realidad son alérgicos al texto y nunca tocaron un libro en su vida).
Y yo adapto mis emails a esas personas.
Lo que sucederá es que ahora las personas que ya me estaban siguiendo y comprando muy entusiasmadamente y que les gustaba cómo estaba escribiendo mis emails, se sentirán un poco desconcertadas por mi nueva forma de escribir… especialmente porque las personas no responden bien cuando ven algo inconsistente en un negocio (esa es una de las leyes de Cialdini en su libro “Influencia”).
Y cuando dejan de responder debido a alguna inconsistencia, dejan de comprar.
Quizás estés pensando que no importa eso… ya que ahora estás dejando felices a esas nuevas personas que querían ver párrafos de una sola línea.
Pero resulta que a esas personas solo les gusta corregir y hacerse los sabelotodos (debido a su baja autoestima) diciendo qué funciona y qué les gustaría ver… pero jamás compran.
Así que ahora, por hacerle caso a esas personas, perdiste no solo a tus clientes… sino que no entra más dinero a tu cuenta bancaria. Y eso se debe por hacer marketing psicológico (como Disney) en vez de hacer marketing sociológico (como Lucas).
Por ejemplo…
El worldbuilding es una de las razones por la cual empresas como Nintendo todavía siguen existiendo.
Hay consolas mejores que Nintendo y que tienen mejores gráficos.
Pero Nintendo desde los 80 se propuso crear un worldbuilding que a día de hoy los fans de la empresa todavía siguen enamorados, a pesar de que muchos le tiran mierda por no innovar (lo cual reconozco que es un poco cierto).
El haber creado un universo lleno de personajes como Mario, Luigi, la princesa Peach, el malvado Bowser y otros como Donkey Kong, y que se relacionan entre sí, le ha permitido sobrevivir por casi 4 décadas en la industria de los videojuegos.
Además, Nintendo no solo sigue en pie como consola… sino que su worldbuilding le ha permitido lanzar parques temáticos como el de Japón u Orlando (Florida).
Y también crear la película animada de Super Mario Bros (la cual recaudó 1360 millones de dólares en todo el mundo y se convirtió en la primera película basada en un videojuego en superar los 1000 millones de dólares en taquilla global).
Por lo tanto…
El worldbuilding aplicado a un negocio es básicamente definir cuáles son tus reglas o cuáles son las reglas de tu negocio… y más adelante no romperlas para satisfacer a un grupo de personas… y que probablemente no te comprarán.
Esas reglas deben ser “sagradas” para ti, ya que están arraigadas al corazón de tu negocio. Romper esas reglas equivale a destruir tu universo.
En mi negocio, algunas de mis reglas son:
- Eliminar a cualquier persona que intente regatear el precio de mis productos.
- Eliminar a cualquier persona que me pida consejos gratis y que no sea cliente… especialmente si me dice algo como “yo te voy a comprar, pero primero me gustaría que me des un consejo para hacer X, Y, Z”. Sí, claro.
- No prometer ganancias específicas que quizás el cliente (por culpa del cliente) no pueda cumplir (como prometer que podrás ganar 5 cifras mensuales tu primer mes después de iniciado un negocio online).
- No cambiar nunca mi forma de escribir para satisfacer a un grupo de personas. Y si la cambio, no será para satisfacer a otros, sino por algo importante dentro de mi negocio y que siga siendo consistente con mi universo.
- Y otras reglas más que me las guardo para mí.
Y básicamente esa es la forma de hacer worldbuilding en tu negocio, sobre todo con tu email marketing.
